Lo peor de todo
Lo peor de todo es una novela un tanto desconcertante que viene a transcribir una especie de diario de una persona inestable. Ray Loriga construye un narrador ambiguo cuya voz a veces transmite sensaciones infantiles y otras una madurez adulta, creando una confusión que obliga al lector a reinterpretar constantemente lo que está leyendo. ¿Es un niño contando el colapso familiar? ¿Un adulto con inestabilidad mental rememorando traumas? No queda claro y quizá esa incertidumbre sea una de las fuerzas del libro: la forma sobre el contenido.
La historia se gira alrededor de una familia que se desquebraja: el hermano M con sus constantes intentos de suicidio, unos padres desbordados que se refugian cada uno como puede, ella en el sufrimiento, él en la pintura, y un protagonista abandonado a la "ley de la calle" al que nadie le echa muchas cuentas. El narrador cuenta esta tragedia familiar con la naturalidad dispersa de quien vuelca pensamientos sin filtros, mezclando datos inconexos sobre el estado del mundo con detalles íntimos y cotidianos.
Loriga logra que el lector adulto tenga que "traducir" constantemente lo que cuenta esta voz, llenando los vacíos emocionales que el narrador no puede o no sabe expresar.
El estilo funciona por su intensidad y concentración. Es un estilo que se mueve a golpes, lleno de frases audaces y subrayables, pero que no daría más de sí en un formato más extenso. El final es abrupto, al ser un diario, no podría ser de otra manera más que dejando de escribir. O con la muerte del protagonista, cosa que no podemos saber si sucede.