La séptima función del lenguaje

Laurent Binet 2015 ✦✦✦✦✧

Leído el 2025-01-04

francia novela filosofía thriller

Hace un par de años leí HHhH de Laurent Binet; me encantó el contenido, pero más aún la forma: Binet tenía un estilo único y personal que me marcó. Por eso, al conocer la existencia de La séptima función del lenguaje, no dudé en lanzarme sin siquiera mirar de qué trataba.

El estilo de Binet sigue siendo uno de sus puntos fuertes. Su manera de estructurar los capítulos, el tratamiento de personajes que existen en la realidad, incluso están aún vivos, y esos pasajes en los que el narrador se dirige al lector directamente, ofreciendo observaciones desde un futuro distante (apuntes como "ahora sabemos que no, pero en esos años…"), me resultaron tan estimulantes como en HHhH. Binet fomenta un juego constante entre la ficción y la realidad que enriquece la historia.

Por otra parte, tengo que admitir que durante toda la lectura he sentido cierta frustración al no captar una gran parte de todas las referencias. Mi conocimiento de filosofía me permitió comprender tal vez un 20% de las referencias y, en cuanto a la política francesa del siglo pasado, diría que apenas un 1%. Pero tengo que reconocer que las referencias que sí entendí me hicieron especial ilusión (mención especial al pasaje donde aparece una joven Judith Butler). Este es, sin duda, un libro exigente que requiere un bagaje cultural considerable para disfrutarlo plenamente.

A pesar de eso, no puedo dejar de aplaudir cómo Binet consigue entrelazar elementos de thriller con conceptos filosóficos de manera constante y con éxito. La carga intelectual puede ser abrumadora, pero para mí fue uno de los mayores atractivos del libro. El no entender conceptos que exponía en algunos pasajes me impulsaba a pasar casi el mismo tiempo en Wikipedia que leyendo el libro.

Cerca del tramo final, Binet hace un cambio de marcha importante. Parece tirar la casa por la ventana, llevando a sus personajes a situaciones propias de una película de Guy Ritchie, con escenas de acción violentas, personajes reales muriendo en circunstancias inventadas y desenlaces de tramas que rozan lo surrealista. Lejos de resultarme forzado, me pareció una decisión acertada. A esas alturas, ya estaba completamente inmerso en la novela, y ese giro, totalmente opuesto a la parte más intelectual, me aportó un extra de diversión.

En conclusión, La séptima función del lenguaje es una obra tan ambiciosa como atípica. No es para todos, ni pretende serlo. Es un libro que exige al lector, que desafía sus conocimientos y su paciencia. Binet sigue siendo una apuesta acertada.