Leonardo da Vinci
Empecé esta biografía como preparación para un viaje a Florencia, ya que Leonardo es uno de los Florentinos más importantes de la historia. Es imposible no conocer algo de la vida de Leonardo, ya que ha sido inmortalizado en numerosas obras de ficción popular, desde el código da Vinci hasta las tres mellizas pasando por el Assassins Creed. Tenía una pequeña admiración hacia el arquetipo de hombre del renacimiento desde el mínimo conocimiento de estos, por la polimatía que les caracterizaba, pero cuanto más leía sobre Leonardo, más asombrado me quedaba.
Me ha dado la sensación de que el contenido de la biografía era muy objetiva, que había pocas invenciones. En otras que he leído me he encontrado con información que no se si es real o está llena de adornos salidos de la cabeza del autor. Me explico: la mayoría del contenido del libro se basa en los propios cuadernos de Leonardo, que nos legó algo valiosísimo sin ser consciente de ello, que el autor ha podido consultar por todo el mundo, ya que estos son objetos de exposición, pero cuando el contenido no venía de ahí, queda muy clara cual es la fuente, igual que si el propio autor aporta algo como opiniones personales.
Más allá de su capacidad como pintor me quedo con su manera de ver el mundo, que era lo que en realidad le definía. Saber que no era una persona ambiciosa de poder o de dinero (aunque no les hacía ascos) sino una persona ávida de conocimiento. Guiado siempre por su curiosidad fue capaz de aunar disciplinas que no se reconocían como cercanas, véase la pintura y la física (ya que la óptica es una rama de la física actualmente).
Me ha parecido curioso que dejara tal cantidad de proyectos a medias, esa falta de disciplina para cerrar encargos durante toda su vida es un rasgo que quizá rompe con su mística, aunque lo humaniza y lo hace una persona más real. Toda persona con unos intereses tan amplios como los suyos hace cosas similares, saltar de una disciplina a otra en función de su interés, aunque aquí su curiosidad infita le llevara a tener los bolsillos vacios más de una vez.
Lo único con lo que no comulgo del libro es que el autor, gran escritor y biógrafo, se nota que no es historiador del arte o similar, ya que hace cantidad de juicios de valor sobre las obras de Leonardo que, por la manera en la que estan escritas, parecen datos objetivos. Aunque tengo que decir que me han agradado mucho la mayoría de sus análisis del movimiento en los cuadros y sus deducciones de por qué hizo cierta cosa de la manera en la que la hizo.