Crimen y castigo
Llevaba tiempo queriendo entrar en el mundo de Dostoyevsky y tras informarme un poco me decidí por Crimen y castigo ya que me atrae mucho el trato de la psicología de los personajes en el mundo literario y se comentaba que esta era una novela referencia si no la fundadora de un estilo. Como en toda novela, hay un conflicto aparentemente principal que consiste el tira y afloja de Raskólnikov con la justicia por ver si descubren o no que fue él el asesino de la prestamista, pero para mí esta la trama es algo secundario. Lo más relevante es el conflicto interno que se provoca Raskólnikov a sí mismo tras el asesinato. Este conflicto es de una alta complejidad moral y psicológica, ya que no solo se encuentra culpa en la mente del protagonista, él está constantemente buscando justificaciones a sus actos o maneras con las que redimirse. Es inestable desde un inicio pero cuando comente el asesinato su mente llega a cuestionarse su existencia, incluso planteandose el suicidio. Se cuestiona como como él fue capaz de cometer el asesinato e inmendiatamente cambia de opinión y piensa que su acto fue útil socialmente, que ella era un parásito usurero y está mejor muerta. Está constantemente buscando una justificación para tranquilizar su mente.
El libro está lleno de personajes muy desarrollados. La contraposición de la maldad humana se refleja en Razumijin, un hombre bondadoso en una posición económicamente superior pero que se desvive por Raskólnikov y por ayudar a su familia. El juez Porfiri es un hombre que con visión para la investigación la cual provoca más de una batalla dialéctica con Raskólnikov, que son de los momentos destacados del libro, donde va dándose cuenta que es el asesino. Destacaría especialmente la discusión sobre el artículo escrito por Raskólnikov donde cree que los hombres destinados a hacer cosas superiores podrían tener la libertad de matar a alguien para apartarle de su camino. Sonia representa la pureza, una chica que haría lo que sea para salvar a su familia y que no haría daño a nadie, en el momento que Raskólnikov ayuda a su familia por la muerte de su padre, este se encomienda a Sonia como su única salvación. Es curioso que el autor represente la pureza en Sonia y que haga que se dedique a la prostitución como única salida. Agradecí que mi edición tuviera un esquema de los personajes y anotaciones para los diminutivos o apelativos cariñosos en ruso, ya que hay tantos tan desarrollados que confudir uno con otro era fácil y un error gordo para lograr entender lo que se expresaba.
Uno de los problemas que me he encontrado es que hay momentos en los que no soporto a Raskólnikov. Me parece un ególatra, es arrogante e histérico. Trata de una manera horrible a quién intenta ayudarle y cuando encuentra una razón por la que seguir, que es Sonia, empieza con buen trato pero acaba despreciándola y haciéndola daño. en muchos momentos me ha sido difícil empatizar con él.
Dostoyevsky utiliza monólogos interiores para explorar la psicología de los personajes de una manera que consigamos saber a ciencia cierta que está pasando por sus cabezas, ya que en la mayoría de las ocasiones la acción están en la mente del personaje y no en sus movimientos físicos. Además, esta técnica narrativa también ayuda a entender mejor la complejidad de los personajes y sus motivaciones, así como a experimentar la atmósfera opresiva y tensa en la que vive Raskólnikov.
La forma en la que está escrita es exigente con el lector, muchas veces no es sencillo seguir el hilo, sobretodo por la costumbre de leer literatura más actual. Tiene grandes soliloquios e intervenciones de varias hojas por parte de unos y de otros personajes. Hay una cantidad importante de unidades de medidas en ruso, las cantidades de dineros en rublos y sus cantidades más pequeñas o frases hechas en ruso que de no ser por las anotaciones hubiera perdido el contexto de la historia fácilmente.
Por último, me ha sorprendido que tuviera un final feliz, ya que toda la novela tiene un tono existencialista pero con un tono pesimista importante. Quizá el autor nos quiere decir que aunque veamos oscuridad por todos los flancos hay que continuar, que quizá al final de esa oscuridad esta tu Sonia esperando.