Sed
Los dos primeros capítulos, donde se nos presenta desde su propia voz a Jesús, me parecen brillantes, muy ingeniosos aportando una perspectiva nueva a un pasaje conocido por todos. El concepto de que Jesús es el más humano de los humanos y por lo tanto siente los placeres y los dolores más intensamente es muy curioso y la primera vez que lo ejemplifica con la sed y la sensación al calmarla es muy ilustrativa. Pero poco a poco me va pareciendo menos original y pienso que se regodea muchas veces en los mismos conceptos que, de primeras, son originales pero acaban siendo demasiado usados.
Quizá me pesó que me pareciera tan bueno el inicio y puse el listón muy alto para el resto. Con todo y con eso creo que volveré a releer los dos primeros capítulos más de una vez.