Mar de fondo
Los libros de Patricia Highsmith están clasificados dentro del género suspense y misterio, pero, para mí, lo que hace de la una autora una excelente contadora de historias es el perfil psicológico que compone con cada personaje que crea. En este caso, el matrimonio protagonista. Él es un editor de libros para eruditos, interesado en la crianza de caracoles y en refutar publicaciones científicas sobre pulgas usando su propio cuerpo como parte del experimento. Ella, una mujer que le es infiel a su marido delante de sus narices sin preocuparse por lo que él o sus vecinos y amigos piensen, le encanta ir a fiestas y beber un poco más de la cuenta.
A él le son indiferentes las infidelidades de su mujer, porque está más concentrado en sus aficiones y prefiere no coartar la libertad de esta. Pero llega un día en el que dejan de serle indiferente. En ese momento, corta por lo sano ahogando al amante de turno de su mujer. Ojo, no solo comete el asesinato por la infidelidad, sino porque no aguanta al tipo que ha elegido su mujer como amante. Y aquí está, para mí, lo increíble de esta autora: todo te parece verosímil. No solo te lo parece, es que todos los pasos que dan cada uno de los personajes te parecen razonables, por muy estrafalarios que sean. Y son razonables porque conoces tan bien las filias y fobias de cada uno, que puedes justificar cada acción. Aunque claro, lo que mueve la trama y genera suspense es el conflicto, en este caso el asesinato.
Hay un punto que me parece destacable que es la empatía, incluso comprensión, que puede generar Vic cuando lo contrapones con Melinda. Él es quien se dedica a cuidar de su hija mientras ella no solo no le presta atención, sino que la trata mal y se emborracha en su presencia. Además, cuando todo el mundo ha pasado página, ella intenta por todos los medios que declaren a Vic asesino, lo que es normal, ya que es el asesino, pero en el contexto de la novela Vic genera más simpatía hasta el punto de no querer que le pillen. Aunque durante el libro, Vic va cambiando de un personaje tranquilo y frío a una persona más retorcida que hace que sea más plausible que pueda asesinar a alguien.
La trama avanza poco a poco mientras se van componiendo los personajes, por lo que el asesinato principal no ocurre hasta casi la mitad del libro. Pero es igual, porque los personajes son lo suficientemente interesantes como para mantener el interés por la lectura.
Todo hay que valorarlo en su contexto y supongo que en el momento de la publicación los roles de cada uno de los personajes, donde Vic es el que cuida de su hija y el que se ocupa de preparar la cena y Melinda es la que tiene una actitud libertina y parece que bebe más de la cuenta, harían de la novela algo más excéntrico aún.
En resumen, el libro es un estudio de la psique de los personajes, pero sin renunciar al suspense.