Agosto, octubre
Qué etapa es la adolescencia. Pienso en lo difícil que es escribir sobre ella, la revisitamos con nuestra visión de adultos y nos sale lo que creemos que es un adolescente, no lo que es en realidad. En la novela se consigue plasmar las contradicciones de Tomás cuando entra de lleno en esos años confusos y violentos, de una manera ágil y con una prosa muy elegante.
Andrés Barba me ha hecho sentir como voyeur que llega a un nivel más allá de la simple contemplación. Cada frase en la que describe el estado de Tomás, parece producto de haber accedido a sus entrañas, haber entendido la química que produce sus sentimientos y escribir los resultados en forma de metáforas. Todo esto escrito con un lenguaje muy alambicado que diría él.
Junto a la adolescencia llega el despertar sexual, y me parece interesante ese concepto que expone donde, en las primeras experiencias, el sexo en sí no es el detonante de la excitación. Lo que la provoca son las ganas de hacer algo "prohibido" o "tabú", algo de lo que has oído hablar mucho y que se da por hecho que tienes que desear.
Alrededor de la mitad del libro, se crea el conflicto moral para Tomás que da sentido a la novela. El autor vuelve a exponer los sentimientos del chico de una manera totalmente identificable, donde se mezcla rabia, miedo y culpabilidad. Aunque me gusta como lo hace, aquí me pierde un poco. No por el tema en sí, sino que creo que al finalizar la novela, me queda la sensación de quedarse a medias. Resuelve el conflicto moral si, pero, ¿Ahora qué? Me deja un regusto de que la historia no está correctamente cerrada.
Con todo esto, creo que es un libro muy interesante, principalmente por la forma que tiene Andrés Barba de narrar unos hechos y unos sentimientos nada sencillos de comunicar.