La tía Julia y el escribidor
Hacía mucho que no leía a Vargas Llosa y me he encontrado con una novela sobre unos personajes con personalidades muy fuertes y una Lima con vida propia, llena de cafés, tabaco, cines y fiesta. Por otra parte el conflicto principal no me ha enganchado completamente, quizá por ya conocer el desenlace.
El autor se parte en dos para mostrar la esencia del escritor: su yo autobiográfico, Mario "Varguitas", un joven que desea ser escritor a toda cosa y que se enamora de manera irremediable de su tía política, con el cual representa la pasión y las vivencias para ser escritor y, por otra parte, Pedro Camacho, el escribidortodo talento y trabajo duro. El primero, originalmente, ve al segundo como un mindudi debido a que lo que escribe, para él, es baja literatura, pero poco a poco admira su compromiso, su excentricidad e incluso cambia su concepción de literatura, pasa a ser casi un referente.
El tercer personaje, también biográfico y el desencadenante del conflicto principal, es la tía Julia, que no es su tía de sangre en realidad. Una mujer divorciada, muy diferente al resto para la época, de armas tomar, que empieza a salir con Mario como distracción, ya que es 15 años mayor que él, pero que acaba enamorándose de él en contra de toda su familia.
La novela empieza con un ritmo lento, intercalando capítulos de la historia principal con radioteatros escritos por Pedro Camacho, pero poco a poco la historia va enloqueciendo a la vez que lo hacen los radioteatros, convirtiéndose en una digna competidora de los textos del escribidor. Aún con el incremento de ritmo, he tenido la sensación de que ciertos pasajes se alargaban demasiado, cómo la búsqueda de alcalde para oficiar la boda, pero la novela en sí me ha parecido verdaderamente divertida (especial referencia: las ocurrencias de Pedro Camacho y como su odio a los argentinos).