La buena letra
Me ha encantado la manera que tiene Chribes de construir sucesos y ambientes para que te parezcan cercanos y conocidos. La narración te lleva a sufrir de impotencia, a hervir de rabia, más aún si lo que lees te resulta más o menos conocido.
Me resulta muy curioso que, en la edición que yo he leído, publicada 10 años después de la primera edición, el propio autor deje una breve nota contando que ha eliminado el último capítulo del libro. Este capítulo, dice el autor, no le hacía justicia a la filosofía que él quería expresar, ya que el tiempo no corrige injusticias, sino que las hace más profundas.